En el espionaje a Miriam, fiscales pincharon teléfono de uno que había muerto

Santo Domingo

 Un informe de la Junta Central Electoral (JCE) sobre la doble identidad del supuesto narcotraficante Richard Miguel Gloss Ovalles o Richard Molina Ovalles, quien saltó a los primeros planos tras las denuncias de que el ministerio público había intervenido el teléfono de la jueza Miriam Germán Brito, certifica que la Procuraduría General de la República tenía bajo investigación a una persona que había fallecido.

El caso cobró matices escandalosos cuando el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, cuestionó ante el Consejo Nacional de la Magistratura la honorabilidad de Germán Brito al presentar cartas anónimas, objetando a la magistrada para continuar en sus funciones en la Suprema Corte de Justicia.

Esto aconteció el primer día de las evaluaciones que hacía el Consejo al desempeño de doce jueces del alto tribunal que debían someterse a ese rigor.

Las imputaciones
Las imputaciones contra la magistrada recibieron de inmediato la repulsa de la sociedad ya que evidenciaron que el Procurador se había alejado de los propios reglamentos del Consejo de la Magistratura y algunos tildaron de retaliatoria la postura de Rodríguez.

Ante la denuncia de que Germán estaba siendo espiada a través de escuchas telefónicas ilegales, denunciada por el periodista Danny Alcántara, en el programa Hoy Mismo, la Procuraduría confirmó que había solicitado la interceptación, pero sin saber que se trataba de la magistrada.

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